Como resultado de problemas estructurales que inhiben la creación y distribución de riqueza, hoy en día hay más mexicanos que viven bajo la línea de pobreza que en 1992. La inequidad en la distribución del ingreso se ha convertido en un lastre para el desarrollo del país, pues incide negativamente en casi todos los aspectos económicos, sociales y políticos de México, impactando variables tan diversas como la inseguridad y la capacidad de recaudación fiscal.
La incapacidad de nuestra economía para generar suficientes empleos de calidad, expulsa nuestro capital humano a otros países y fomenta la informalidad y la ilegalidad. Si bien hemos mejorado en indicadores que miden la cobertura de servicios educativos y de salud, aún falta avanzar en la calidad de los mismos.
México sufre de crecientes presiones ambientales como, la deforestación, la contaminación de suelos, cuerpos acuíferos y atmósfera, la destrucción de manglares y la sobrepesca de especies marinas comerciales, por mencionar algunos.
El diagnóstico no es alentador, pero en el CEESP estamos convencidos de que un buen arreglo institucional puede hacer la diferencia. El diseño y la correcta evaluación de políticas públicas pueden dirigir al país hacia una senda de crecimiento sustentable. Por ello, el área de Políticas Públicas y Desarrollo Sustentable se avoca a investigar y proponer políticas públicas que mejoren la calidad de la educación, que fomenten una población saludable, que mejoren la distribución del ingreso y que fomenten el uso responsable de los recursos naturales.
